¿Cuál es el objetivo de la creación de la plataforma?

De las crisis se aprende dicen, ¿no? Bien, pues la covid-19 ha conseguido algo inusitado en el mundo de la música: una organización seria y un trabajo continuo para para hacer bien visibles a intérpretes y autores, asociándose entre ellos y construyendo una plataforma para poder interlocutar directamente con las administraciones.

¿Qué problemáticas os estáis encontrando, y qué soluciones les estáis buscando, si las hay?

Podríamos hacer una larga lista de graves problemas en nuestra profesión. Cierto es que compartimos carencias con otros sectores, cosas muy básicas como la pérdida de trabajo y ausencia de ingresos. Pero es que a esto se suma la extrema dificultad crónica en acceder a ayudas habituales en otros entornos, como la esencial prestación por desempleo o las ayudas a autónomos, dada la intermitencia de nuestra actividad o la resistencia a ultranza de muchas empresas a realizar contratos laborales por cada actuación. El mundo de la cultura contempla un alto grado de porcentaje de los llamados freelance, autónomos o, dicho con el substantivo trending, de emprendedores. La Unión de Músicos Profesionales ha jugado un papel crucial en la interlocución con el Gobierno para que los músicos, durante la pandemia, tengamos acceso a la prestación por desempleo sin demasiadas trabas y con unos requisitos razonables.

De la misma forma que hemos tratado este tema con representantes de los Ministerios de Cultura y de Hacienda, con rigor, agilidad y un profundo conocimiento de la realidad del músico, podemos seguir explicando nuestras carencias y negociando las mejoras pendientes que ya se esbozaron en el trabajo previo sobre el Estatuto del Artista. Pero necesitamos que continúe esta predisposición de la Administración a sentarse, entender nuestra especificidad y dejar de tratar al sector musical como un apéndice de las artes escénicas, ya que nuestros problemas son propios y diferentes de otros ámbitos de la cultura.

¿Cómo estáis viendo las primeras iniciativas de conciertos con aforo reducido y en autocines? ¿Son rentables sin patrocinios de por medio?

Toda iniciativa que represente poner en marcha al sector se observa con cierto optimismo. Cualquier medida propuesta por cualquier administración también y, a nosotros, a la UMP, nos toca analizar los documentos puestos encima de la mesa y hacer nuestra aportación. Aportación, por otra parte, que nace del conocimiento absoluto de nuestro trabajo, aportación que, pensamos, resulta indispensable. A modo de ejemplo: un amigo neurocirujano me comenta que siempre es preguntado sobre cuales son las medidas de prevención para realizar su labor, ya que medio centímetro arriba o abajo, es muy importante. Pues bien, le consultan a él puesto que, de riesgos laborales de médicos, saben que nadie mejor que un médico para definir los parámetros de seguridad, ¿verdad? Entonces, es de lógica que nadie mejor que un músico pueda dar las primeras impresiones de por dónde ir para la puesta en escena de las temporadas de conciertos en lo que refiere a cómo disponerse en un escenario, a las relaciones entre los músicos de una orquesta sinfónica para que no suene descompensada por tener que reducir músicos para preservar las distancias, a como vemos los nuevos formatos propuestos desde otras entidades que no tienen relación con la música, etc…

En lo que respecta a los patrocinios, aforos reducidos y otras consecuencias que la covid-19 ha traído, no tenemos muy claro si tenemos que ser los músicos y autores los que debamos valorar el concepto «rentabilidad» porque, supongo, te refieres a rentabilidad económica.  Si el productor no genera dinero, lo más probable es que desaparezca el ciclo de conciertos y nosotros nos quedemos sin trabajo, una vez más. Ahora bien, yo me preguntaría, ¿cuál es la responsabilidad del músico ante el tema de los patrocinios? Creo que la respuesta sería que su concierto fuese de total excelencia para generar más público, con el fin de que quien haya estado en el concierto vuelva y lo recomiende. Entonces, ¿quién tendría que remar para que los patrocinios no desaparezcan? Los programadores, ¿no? A cada uno su parte en el trabajo para sacar adelante una temporada de conciertos. No vamos a pedir a la buena persona que pone atriles y partituras que haga el solo del primer violín, ¿no es cierto?

¿Cómo veis el panorama general del sector de la música en España tras la pandemia? Ha habido mucho movimiento asociativo y sindical, también compras y fusiones de ticketeras, nacimiento de nuevas plataformas de streaming…

El panorama, antes, mientras y después, siempre ha sido el mismo: no muy bueno. Además, si eres músico nacional, ¡peor! La idea de que todo lo que viene de fuera es excelente, desgraciadamente, perdura y perdura, como las pilas alcalinas del muñeco que nunca se terminan. Sí, ha habido mucho movimiento asociativo y lo ha traído la covid-19, y esperamos que la vacuna no se lo lleve. Todo ha sido fruto de la necesidad para poder afrontar una desazón absoluta e intentar buscar soluciones. Imagínate que a toda tu redacción os encierran en un saco cerrado y os empiezan a caer palos de todas partes, que no los véis ni venir, y luego os dejan libres. Así nos sentimos, metafóricamente hablando, ¡claro!

En lo que se refiere al streaming, los conciertos en ese formato han venido para quedarse, sin duda. Así que, ¡vamos a por ello y a generar ideas interesantes en esas nuevas plataformas!

¿Habéis hecho un cálculo aproximado de la cantidad de empresas que podrían destruirse en el sector por esta crisis?

Se han hecho cálculos de los conciertos perdidos y del dinero que ha dejado de moverse. Cuando un grupo hace un concierto también tiene que pagar los impuestos correspondientes, y hay que tenerlo también en cuenta. Además, la música genera actividad en otros sectores también que se podrían contabilizar: las empresas que se dedican a la sonorización, a la iluminación, imprentas para la publicidad o partituras, los publicistas, acomodadores, etc…

¿Crees que hay aspectos de la profesión musical que ya no volverán a ser igual, que se han quedado definitivamente atrás durante la pandemia?

Bueno, yo lo miro desde el otro lado del caleidoscopio. Nada se va a quedar atrás, el presidente del gobierno lo dijo muy claro: “No vamos a dejar a nadie atrás”, entendemos que en ese nadie abstracto está incluido nuestro mundo, nuestro trabajo. La lucha que mantenemos para tener unos cachés dignos va a continuar, lo mismo en lo que refiere el sistema de contratación. Los músicos tenemos que exprimir nuestras ideas para poder seguir trabajando, cotizando e ingresando. Abrigamos la sensación de que la profesión de músico genera utopías, quizás distopías, pero también somos realistas, como cualquier otro trabajador, ya que tenemos que pagar nuestras facturas de luz, agua, gas, colegios, ordenadores para nuestros hijos/as…

¿Dónde debería concentrar sus esfuerzos un músico hoy en día? ¿A qué aspectos laborales debería prestar más atención a partir de ahora?

La segunda pregunta creo que es más fácil: debería prestar más atención a todo el tema de su contratación, como cualquier otro trabajador, y en el caso de los músicos esto no es fácil, ya que existe una ley que genera mucha indefinición.

La primera pregunta es más compleja. Hoy en día un músico debe saber de todo: management, marketing, community manager, algo de fiscalidad y contabilidad, y, por supuesto, de música. Pienso que es la misma problemática para un autónomo que se dedique a la serigrafía, por ejemplo: para que su empresa vaya adelante también tendrá que desempeñar todos los papeles del drama.

¿Creéis que las empresas del sector de la música en directo tienen los medios, la logística y sobre todo la información suficiente para implantar protocolos de seguridad e higiénico-sanitarios para ir incrementando su actividad progresivamente en los próximos meses? Si no hay rebrotes, claro…

¿Y las de restauración? ¿Y los hoteles? ¿Y las del turismo? Si tenemos fe en todas ellas, ¿no tenemos que tenerla también en las empresas de la cultura?

¿Algún otro tema de interés que se haya quedado en el tintero, y que consideréis conveniente comentar?

Consumid cultura y, a poder ser, cultura kilómetro cero. Esa es la clave para nuestra salvación. Tanto se habla del frutero de la esquina, de la tienda de electrodomésticos de enfrente, del carpintero del barrio, y cada vez son más la voces de consumo responsable que recomiendan no abusar de las tiendas de muebles para ensamblar (que venden en paquetes planos y que son fáciles de cargar en el coche), o de las web de tiendas on line, o de otras grandes superficies. La cultura es exactamente lo mismo: necesitamos al consumidor y que éste piense bien de qué se alimenta.

Joan Bosch Anton

en representación de la UMP

Vicepresidente de GEMA

JOAN BOSCH I ANTON

Título de profesor de flauta bajo el tutelaje de los profesores Magdalena Martínez y Vicenç Prats. Título Superior, especialidad instrumentos de la música antigua, en la ESMUC con el profesor Marc Hantaï. Clases en La Haya con Wilbert Hazelzet.

En el campo de la pedagogía es profesor del Conservatorio Josep Maria Ruera de Granollers, donde también es el Jefe de Departamento de la Música Antigua (https://wp.granollers.cat/emruera/)

Su CD «A pleasing agreable style«, dedicado a la música de cámara para dos flautas de finales del siglo XVIII, ha sido recibido con muy buenas críticas por la prensa especializada. Así mismo, junto a su colega Marco Brolli y al musicólogo Josep Dolcet, ha realizado la revisión crítica de los dúos de Carles Baguer, partitura editada por Ediciones Tritó.

Ha sido dirigido por: Ottavio Dantone, Marek Strynkl, Alfredo Bernardini, Enrico Onofri, Pablo Valetti, Massimo Spadano, Paul Goodwin, Aaron Zapico. Ha tocado con músicos como Jacques Ogg, Wilbert Hazelzet, Marc Hantaï, Núria Rial, Xavier Sabata, Isabel Rey, Kenneth Weiss, Marco Brolli, Carlos Mena.

Es miembro del jurado del concurso de Juventudes Musicales de España en el ámbito de la música antigua y vocal del Consejo Estatal de las Artes Escénicas y de la Música, así como vicepresidente de GEMA (Grupos Españoles de Música Antigua).

Enlace al articulo en ABC

https://www.abc.es/cultura/musica/abci-quedado-industria-musica-espanola-tras-pandemia-202007201104_noticia.html