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¿Qué es la Mesa de Federaciones de Músicos?

Cuando se lleva mucho tiempo en la pelea por mejorar las condiciones de un sector, una de las circunstancias que más pueden quitarle a uno la ilusión por esa lucha es asistir a una fragmentación excesiva entre los profesionales, en este caso nosotros: los músicos.

De entrada, no es que los músicos y músicas seamos especialmente aficionados a reunirnos más allá de ensayar o tocar juntos. Luego, las especiales condiciones laborales en las distintas Comunidades Autónomas favorecen de forma natural la preocupación por lo propio, dejando un poco de lado lo nuclear del asunto, que es aquello que es de todos. Cierto es que, como las competencias en Cultura están en gran parte transferidas a las Comunidades Autónomas, es difícil ver el bosque común entre tanta flor local. Por último, cada uno y cada una somos como somos: creativos, individualistas, metidos muy hacia dentro, con la cabeza llena de tensiones no resueltas, tanto en lo musical como en lo personal. Recuerdo siempre al gran músico cubano afincado en España Ernesto “Tito” Duarte, que me decía: “mira Manolo, cada músico es una república en pequeñito, no hay nada que hacer” (cómo te echamos de menos boss…)

Y así hemos pasado gran parte de estas últimas décadas, iniciando proyectos asociativos con mayor o menor fortuna, poniendo en marcha cooperativas tan bienintencionadas y útiles como acechadas por la Administración, a la búsqueda siempre de una unidad de acción añorada y rara vez conseguida.

Y en estas resulta que, hace un par de años, sin duda debido a la crisis provocada por la pandemia, pero intuyo que también a causa de alguna extraña conjunción astral, un grupo de asociaciones de músicos de todo el Estado empezamos a coincidir en algunos foros. Compartíamos la misma línea de opinión, las mismas aspiraciones, similares inquietudes y además había armonía entre nosotros. No me canso de usar esta palabra, armonía, cuando hablo de la Unión de Músicos UdM, de sus inicios y su devenir, porque su, nuestro esfuerzo es la suma de tensiones y resoluciones que van sucediéndose para articular un fin bello y armónico.

Son hombres y mujeres de Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Catalunya, Euskalherria, Galicia y Madrid, de muy diversas coordenadas musicales de origen, intentando juntos pulsar las teclas debidas para mover a la clase política a realizar todo lo pendiente y todo lo que las nuevas y dramáticas situaciones provocadas por la pandemia nos van demandando. Ese es el origen de la Unión de Músicos UdM, una federación de asociaciones que responde a una necesidad, a un anhelo más bien de muchos de nosotros, que sabíamos de la necesidad ineludible de la unidad para conseguir al menos algunos de nuestros objetivos históricos: subsidio de desempleo para músicos, la regulación laboral y fiscal que debe recoger el futuro Estatuto del Artista, la compatibilidad entre pensiones y trabajos artísticos, la justa remuneración por el streaming, etc.

Pero, debido a esa fragmentación de asociaciones que se ha venido produciendo durante décadas, si bien en UdM son todas las que están, tal vez no contáramos con todas las que son en otros sectores para abordar ciertas reivindicaciones. Hemos ido analizando diversas asociaciones de nichos concretos o alguna federación que tiene vocación transversal con otras disciplinas artísticas que podían ser necesarias en esta etapa crucial de concreción del Estatuto del Artista.

La legitimidad de representación que se ha ganado a pulso la UdM nos ha permitido además ir contrastando esta necesidad de unidad con nuestras entidades de referencia en la gestión de derechos: AIE y SGAE. Y así, es precisamente en conjunción con la Dirección de Relaciones Institucionales de SGAE como se pone en marcha una iniciativa que, hasta donde yo recuerdo, es única en nuestro ámbito musical en tiempos recientes: la creación de una Mesa de Federaciones de Músicos que lleve una voz única y afinada a las comisiones de trabajo con los distintos Ministerios para definir todo lo que esperamos del Estatuto del Artista.

Esta Mesa de Federaciones de Músicos está conformada por la propia UdM, la federación FAIC de músicos del mundo clásico y clásico-contemporáneo y la federación FEMA, organización musical que tiene vocación transversal con otros sectores artísticos por su cercanía a la Plataforma en Defensa de la Cultura.

La concreción de esta Mesa de Federaciones ha sido muy bien recibida por el Ministerio de Cultura, que necesita interlocutar con entes lo más representativos posibles de cada subsector para no atender decenas de reivindicaciones contradictorias. Esa unidad de representación está muy asentada en otros ámbitos como el de las Artes Escénicas, pero es una absoluta novedad en la Música, al menos en las últimas tres o cuatro décadas.

La Mesa de Músicos, aunando esfuerzos y recursos, ya ha elaborado y presentado al Ministerio las propuestas legislativas que consideramos imprescindibles en asuntos como la contratación de conciertos, la definición de promotor o responsable de esos conciertos, la cotización a la SS, la especial fiscalidad del músico o la compatibilidad de las pensiones con la totalidad de los trabajos artísticos y conexos.

Tales propuestas e informes no son una “carta a los Reyes Magos”. Son documentos extraordinariamente detallados, que contienen propuestas legislativas ya redactadas con el máximo rigor jurídico, elaborados por un grupo de juristas del que podemos disponer gracias a ese esfuerzo común y al cual, por supuesto, dirigimos. También gracias a la ayuda decidida de AIE y SGAE, entidades que ya han explicitado su apoyo inequívoco a la Mesa de Músicos, en el fondo y en la forma.

El momento es ahora, sin duda. Nunca antes se había dado la oportunidad de, al menos, debatir la solución a nuestros problemas con una clase política que está a favor de obra y que quiere terminar con lo empezado en la primera etapa del Estatuto del Artista en 2016. No se nos oculta que el resultado final del Estatuto es incierto, que una cosa son las promesas y otra los hechos, que debe ser aprobado en esta legislatura (incluso en este año) y que la legislatura ya inicia su maniobra de aterrizaje. Pero estamos convencidos de que se van a resolver algunas cuestiones que nos preocupan a todos.

Mientras tanto, de todo ese proceso, siempre me, nos quedará el recuerdo de un momento en la Historia en que fue hermoso, productivo y posible trabajar codo a codo con un grupo de músicos y músicas que ponen tiempo, preparación, capacidad y nobleza en un proyecto común que puede significar un antes y un después en el movimiento asociativo musical de nuestro país. Todo un honor y un placer, querid@s.

Manuel Aguilar

Vicepresidente de la UdM